El aliento de dios
¿Cómo encontrar el aliento de Dios?
El aliento de Dios no se encuentra puesto que está en todos los lugares y a la vez en ninguno.
El aliento de Dios es un espacio infinito que sin embargo pasa fácilmente por el ojo de una aguja.
Si te obstinas en buscarlo, en tratar de encontrarlo para aferrarlo, el aliento de Dios jamás saldrá a tu encuentro.
El aliento de Dios es el águila suprema de la libertad y misericordia infinitas, y por eso puede volar en todas las direcciones sin pasar por ninguna, y por la misma razón puede comprender y perdonar incluso donde nada ha sucedido aún y por tanto cuando nada parece tener que ser perdonado.
Entonces, ¿cómo encontrar el rastro del aliento divino en la inmensidad del Universo?
El aliento de Dios no se encuentra fuera del ser humano sino que es tan solo pura potencialidad en su interior.
Es el hombre el que acude a la llamada del aliento de Dios pero esa llamada es silenciosa y el Gran Silencio requiere de una profunda y cálida calma para ser escuchado.
Es por eso que la obstinación por aferrar el aliento de Dios no hace más que alejarlo de quién pretende poseerlo o hacerlo suyo. El aliento de Dios es libertad suprema y tan solo visita al ser humano que sin tratar de encontrarlo se ha embarcado en el viaje de su propia conquista sin saber que al conquistarse a sí mismo obtendrá su propia libertad.
Y la conquista de uno mismo es la conquista del Ser sobre los anhelos y expectativas del personaje que cree ser uno mismo, viaje que comporta saber amarse en todos y cada uno de los espejos que nos devuelven la mirada de quiénes hemos sido sin serlo.
Mientras que Ulises no debía escuchar el canto de las sirenas para sobrevivir, el ser humano que desea conquistarse a sí mismo debe hacer lo contrario. Tan sólo quién viaja para saber quién ha sido, quién ha estado siendo, encontrará una puerta abierta para averiguar quién es realmente en la profundidad de su Ser.
Tan sólo quién se enfrenta a sus espejos y consigue amarse, comprenderse y perdonarse, podrá verse como es sin necesidad de imagen alguna y podrá también amar, comprender y perdonar a los demás.
Por eso el aliento de Dios no es encontrado por aquéllos que huyendo de sus espejos tratan de aferrarse a él para encontrar el amor, la comprensión y el perdón que ellos mismos no han sabido darse.
Por el contrario, el que decide adentrarse en el viaje de conquistarse a sí mismo es alguien que escucha y acude a su propia llamada, y tan solo el que es capaz de acudir ante su propia llamada podrá escuchar la llamada del aliento de Dios y acudir decidido hacia ella.
Y no olvidemos que la profunda y cálida calma que necesita el ser humano para oír el Gran Silencio, para sentir el aliento de Dios, sólo puede ganarse a través de la conquista de uno mismo en el auténtico viaje sin retorno.
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Comentarios sobre El aliento de dios
Como intentar agarrar el agua con una mano...
No hagas nada y todo se hará a través tuyo...
Tan es arriba como es abajo...
Todo está dentro, todo está afuera...
No hay salida ni entrada que no pase por ese viaje sin retorno del que hablas, Jose.
Mil gracias, de Corso
Feliz dia , buen
texto.
-Cada uno lo experimentamos de formas diferentes, pero hay en una en la que todos sabemos lo que ES.
Para mi estar en el Amor es sentir toda esa alegria dentro de mi.
Es existir sintiendo cada instante el Amor profundo
No siempre es facil (maya).
Encontre este texto que comparto.
La alegría de ver un mundo
en un grano de arena
y un cielo en una flor silvestre,
tener un infinito en la palma de una mano
y la eternidad en una hora. (william blake).
Hola corso,,,,un abrazo a los dos
Mil gracias a ti Corso.
El adentrarse en uno mismo y observarse en maya nos lleva a buscar nuestra autenticidad en los múltiples espejos.
Y cuando uno se adentra en ese viaje no hay razón para retornar.
Un abrazo hermano,
Jose
Hola Lerna:
Somos Amor en esencia y cuando conectamos con esa fuente de energía pura e incondicional somos la auténtica dicha que vive en la caricia que nos regala la brisa del alma.
Gracias por tu regalo de compartir con todos esta cita de William Blake. Su mirada muestra que hay un mundo allá donde nos detengamos a sentir su presencia.
Un abrazo,
Jose
Si mi jose, tenias razon, un escrito para mi gusto y yo puedo decirte con pleno convencimiento que durante esta nueva etapa de mi vida he experimentado el aliento de Dios, en mi vida, dandome fuerzas para no darme por vencido, para no desfallecer y sentir que en realidad he estado haciendo bien, y he sentido el aliento en el llanto, en la risa, en la soledad, en la lluvia, en el sol.
Que lindo escrito como todo lo que escribes mi jose, porque no es por alabarte pero le pones a cada escrito primero alma, segundo un toque secreto que hace que lo que escribes se ajuste a lo que vives, y la coherencia y la escritura son para mi perfectas, te quiero un resto.
Supongo que es imposible trasmitir nada que tu mismo no sientes en ti .... cuando eres feliz, cuando te sientes pleno, cuando sientes tantas cosas ... es algo expontaneo el llegar a trasmitirselas a los demas ... intentar ser quien no eres .... solo te llevara a ser una persona frustrada y a que todo lo que comiences se vea frustrado.
A medida que pasan los años ... evolucionas ... enriqueces ... es la mochila que llevas a tus espaldas la que habla de ti dia a dia .. y es esa mochila la que nunca debes abandonar .... todo lo contrario .. hay que ir customizandola y llenandola cada vez con mas y mas cosas ... caminar .... subir ... bajar ... pero siempre llenandola de cosas nuevas, sean bonitas o feas, mejores o peores, pero todas validas, y al mismo tiempo echando mano de las que guardamos en su dia.
Un abrazo
Tay
Hola Juana:
Que tranqulidad saber que cuando caminamos solos no estamos solos.
Es una maravillosa y cálida sensación que vive en nuestro silencio.
Cuando escribimos desde el alma lo hacemos desde el vacío que todo lo contiene.
En ese vacío fluye el agua de nuestra vida que allí nunca se estanca, y es porque fluye y no se estanca por lo que sus gotas son las palabras que refrescan el papel.
Las palabras son caprichosas, y a veces prefieren acudir a nuestro encuentro.
Yo también te quiero un resto,
Jose
Hola Tay:
Me ha encantado tu reflexión. Es profunda y está expresada con claridad.
Para ser quién hoy estoy siendo, primero he tenido que ser quién fui pues nada permanece estático y lo que siento que soy hoy dejaré de serlo quizá mañana.
Que seríamos sin nuestra mochila.
Para qué no amar nuestra oscuridad que tras aceptarla hemos podido transformar en luz, sabiendo que siempre habrá en nosotros alguna zona oscura que tratar de iluminar.
Cómo podríamos ser quién somos hoy sin haber vivido lo que vivimos ayer.
Gracias por el regalo de tu comentario.
Un abrazo,
Jose
El pasado es la llave que abre el amor del futuro.
Estoy de acuerdo Anna.
Quizá la conquista de uno mismo sea en cierto modo la conquista de nuestro pasado.
Un beso,
Jose