nexoBlogs network
Anónimo Anónimo

La capacidad de elegir

jueves, 13 de diciembre del 2007

El ser humano es en sí mismo un abanico de opciones, un mundo de posibilidades.

Dicha realidad no es casual sino que tiene que ver directamente con nuestra esencia más profunda: nuestra condición de seres libres.

No existe en la naturaleza ningún otro ser que tenga en sí mismo la capacidad de elegir, la cual es privilegio único y exclusivo del hombre y de la mujer.

Sin embargo, resulta curioso observar como a lo largo de nuestra vida, especialmente de nuestra vida adulta, olvidamos en muchas ocasiones que somos libertad, puesto que nuestra capacidad de elegir nos acompaña allí donde vayamos y decidamos estar.

Es muy habitual que incluso ante cuestiones que aparentemente no tienen especial relevancia en nuestras vidas nos olvidemos, aunque sea momentáneamente, de nuestra capacidad de elegir. Capacidad también necesaria para gestionar decisiones de nuestra vida cotidiana que, sin ser trascendentales en sí mismas, pueden conducirnos por mejor o peor camino, dependiendo del acierto de nuestra decisión.

Por ello, es especialmente importante abrir nuestra capacidad de elegir por cuanto, ante un determinado problema o situación, el ser humano tiende a ver una sola salida, lo cual evidentemente le limita.

Para decidir, escucha tu emoción y verás como ésta se alinea con la opción que más se ajusta a tu propio sistema de creencias y valores. De esta forma, habrás decidido lo más adecuado para ti.

Tienes la capacidad de elegir, es tuyo el camino.

¿A qué esperas?

 

 

 

Eres el guionista de tu vida

domingo, 09 de diciembre del 2007

  ¿Te has preguntado alguna vez cuál es una de las grandes razones por las que nos gusta ir al cine?

Entre otras razones, nos encanta ir al cine porque vemos los sueños de los protagonistas convertidos en realidad. Así, asociamos nuestros sueños a los de sus protagonistas y conseguimos que, aunque sólo sea por unos minutos, nuestros sueños se hagan realidad, lo que nos hace momentáneamente felices.

Y uno se pregunta: ¿por qué yo no puedo convertir en realidad mis propios sueños e ilusiones?

Simplemente porque no estoy dispuesto a "arriesgar" nada, absolutamente nada de lo que ya tengo o creo tener, siendo curioso observar que en muchas ocasiones no hay realmente nada que arriesgar porque lo que tenemos no vale la pena, no da sentido a nuestras vidas.

Para ganar hay que arriesgar, hay que estar dispuesto a perder, porque no se puede ganar sin perder alguna cosa. Lo duro es que la esclavitud de perder nos excluye del beneficio de ganar.

Es nuestra resistencia al cambio la que limita nuestras vidas.

Hemos olvidado que esa resistencia al cambio no está en nuestra propia naturaleza porque de niños hemos estado continuamente abiertos a múltiples y constantes cambios que hemos incorporado con naturalidad a nuestras vidas.

Es por tanto el adulto el que se resiste al cambio y eso no es casual sino el simple resultado de cómo se ha estructurado nuestra sociedad, generadora de normas estabilizadoras de sistemas de funcionamiento cuya seguridad se fundamenta en que éstos no se modifiquen.

En esta sociedad se han educado nuestros padres, abuelos y sus predecesores, y esas normas han funcionado en nuestras casas, en nuestras instituciones educativas, en definitiva, en nuestras vidas.

Es esa sociedad que constantemente te recuerda: "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer". Es la sociedad del control, la que te ha cortado las alas para evitar que puedas volar en solitario en la dirección de tus sueños y te ha enseñado a caminar por la senda establecida, en la dirección que " se espera de ti ", de tal manera que no vivimos nuestras vidas sino las que los demás esperan que vivamos.

Y yo me pregunto, si tuvieras que vivir la vida que espera de ti tu padre, tu madre, cada uno de tus hermanos o si eres más adulto, cada uno de tus hijos, ¿qué vida vivirías? ¿la de tu padre? ¿la de tu madre? ¿la de tu hermano? ¿la de tu hijo?.

¿Cómo puedes contentarles a todos si cada uno quiere para ti una vida distinta? ¿No sería más fácil que vivieras la tuya? Al menos podrías centrarte en una sola, y poner toda tu energía en disfrutar de la única vida que realmente es tuya, en vivir tu propio camino.

Permíteme que lo diga literalmente como lo entiendo y lo siento: "Cuando estás en tu camino te conviertes en el guionista de tu vida. Eres tú quién la escribes por mucho que les pese a los demás dejar de dirigirla. Entonces sabes que estás en el buen camino porque eres simplemente tu mismo. Estás en tu esencia".

No es un camino fácil pero es el tuyo. Caminarlo es volar hacia ti.

Sorprende a tus miedos

lunes, 03 de diciembre del 2007

Si existe una circunstancia que es común en la vida de cualquier ser humano, es la presencia del miedo en nuestras vidas; aunque más que del miedo en singular, debemos de hablar de él en plural y referirnos por tanto a nuestros miedos.

Podemos afirmar con rotundidad que el ser humano es mucho más que su propio miedo (si hablamos de él en abstracto), pero por desgracia la vida diaria nos demuestra que a menudo creemos ser mucho menos que nuestros miedos (si hablamos de nuestros miedos concretos).

Y estaremos de acuerdo en afirmar que esos concretos miedos limitan constantemente nuestras vidas puesto que nos impiden avanzar, haciéndonos creer que somos incapaces de hacer o conseguir muchas cosas que en realidad están a nuestro alcance; o incluso, en un grado mayor, bloqueando nuestra conducta y asentando en nuestro interior creencias de absoluta incapacidad que nos retiran de cualquier posibilidad puesto que nos encadenan a esos miedos.

Aceptada pues la presencia de miedos en nuestras vidas y conscientes como somos de la limitación que éstos suponen para cada uno de nosotros, ¿qué es lo que podemos hacer para vencer nuestros miedos?

Lo primero que vamos a tener que hacer es corregir el sistema que habitualmente utilizamos para tratar de convencernos a nosotros mismos de que hemos vencido nuestros miedos.

Y por tanto, vamos a tener que aprender a dejar de engañarnos a nosotros mismos toda vez que el sistema habitual utilizado por el ser humano para vencer sus miedos es negárselos uno mismo.

Ante una situación determinada nos decimos a nosotros mismos: "Yo no tengo miedo". Pero eso es falso, y en la siguiente ocasión en la que tenemos que demostrárnoslo, el miedo se apodera de nosotros y nos bloquea.

Luego lo primero que vamos a tener que hacer es aceptar que sentimos ese miedo concreto ante una determinada situación. Sólo desde nuestra conciencia y aceptación de que sentimos ese miedo podremos intentar enfrentarnos a él y resolverlo.

Una vez aceptado y reconocido por nosotros mismos, en segundo lugar vamos a tener que cambiar el modo en que nos enfrentamos a ese miedo concreto. En lugar de mirar al miedo a la cara y decirle, enfrentándote abiertamente a él, yo ya no te tengo miedo (lo que normalmente nos incapacita para superarlo), basta con lo siguiente: desde nuestra sincera aceptación de que sentimos ese miedo concreto frente a lo que tenemos que hacer, vamos a demostrarle al miedo que podemos aburrirle, que somos más persistentes que él.

Por tanto, dejemos de enfrentarlo abiertamente como si se tratara de un duelo a muerte; es decir, como si tuviéramos una sola y única oportunidad frente a él. Si el miedo nos vence nos ha ganado una batalla pero no la guerra.

Para conseguir vencer al miedo en alguna de nuestras siguientes batallas  simplemente hay que aflojar nuestra resistencia directa contra él.

Basta con que aprendamos que lo mejor que podemos hacer es permitir que el miedo nos acompañe: tenemos miedo pero a pesar de él nos ponemos a hacer aquello que no nos atrevemos a llevar adelante, mientras permitimos que el miedo esté a nuestro lado, que nos acompañe.

Así vamos a sorprender al miedo. Por primera vez nuestro miedo va a presenciar que no nos retira de la batalla, como había ocurrido hasta ahora, sino que le permitimos que nos acompañe allí donde vamos, porque su presencia ya no nos impide avanzar, al haber aprendido que podemos hacer cualquier cosa a pesar de sentir miedo.

El miedo, asustado, va a tratar de frenar nuestro avance, mientras nosotros simplemente hemos de seguir avanzando, dándole la mano al miedo.

Y es ahí cuando no sólo ganaremos la batalla sino la guerra: el miedo, sorprendido de nuestra conducta, empezará a aburrirse a nuestro lado viendo que su presencia ya no nos limita, y dejará de estar interesado en molestarnos.

Al fin y al cabo, no lo olvides, tú eres tus miedos, y por tanto sólo tú puedes vencerlos.

Disfruta de tu responsabilidad

miércoles, 28 de noviembre del 2007

Cuantas veces la palabra "responsabilidad" nos asusta, nos hace huir en dirección contraria cuando deberíamos aceptarla de forma natural porque forma parte de la vida.

De hecho nuestra vida, tanto personal como profesional, nos irá mucho mejor en la medida en que sepamos liderarla, lo que requiere previamente que asumamos frente a nosotros mismos la responsabilidad de llevarla adelante, de conducirla por donde nosotros entendemos que debe transcurrir.

Sin embargo, en muchas ocasiones asociamos la responsabilidad con una pesada carga que parece que estemos obligados a sobrellevar sin remedio, sin plantearnos nunca si esa misma responsabilidad podríamos utilizarla para darle la vuelta a esa situación que nos está agobiando o atenazando.

El ser humano es libertad en esencia y sin embargo cuantas veces nos acordamos de que ese bien tan preciado es un regalo y no un castigo.

Cuando una situación nos está agobiando o asfixiando, ¿cuantas veces nos planteamos si podemos cambiarla, simplemente modificando nuestro modo de actuar frente a ella?

Y en el peor de los casos, si después de intentar todo lo que nos parece posible seguimos asfixiados por una determinada situación, ¿por qué no recordar que tenemos la libertad de poner límites a lo que nos sucede?

El problema es que culturalmente hemos asociado responsabilidad con el hecho de tener que asumir una pesada carga que creemos que estamos obligados a aceptar.

Pero el significado de la palabra "responsabilidad" tiene que ver con la "habilidad para responder" (habilidad para dar respuesta). Es decir, responsabilidad no es asumir ni cargar, sino que es la habilidad para dar respuesta a aquello que estamos asumiendo como carga, desde nuestro sufrimiento o dolor.

Por tanto, la responsabilidad descansa en la libertad porque sólo desde la libre elección podemos encontrar nuevas opciones o caminos para enfrentar aquello que estamos viviendo como un problema. Así podremos convertir lo que está siendo un problema, en un reto. El reto de encontrar nuevas vías de solución, eligiendo un nuevo camino; o el reto de descubrir que hemos de poner fin a una determinada situación.

Es evidente que mientras vivamos cualquier situación como un problema que nos paraliza y asfixia, nos hallaremos en la posición de víctima (bien de la propia situación, o bien de la persona o personas que nos mantienen en él); y está claro que en esa posición de víctima nuestra única actuación será la de lamentarnos, mientras asumimos que no podemos hacer nada para solucionarlo.

Lo que confirma que el único lugar desde el que se puede afrontar la solución de un problema o situación, es el de asumir nuestra posición de "responsable".

Sólo el responsable es capaz de abandonar el papel de víctima, mediante el hecho de aceptar que él mismo tiene que ver con el propio problema, porque tan solo el que se declara parte de un problema puede intervenir en su solución. Es por tanto desde esa responsabilidad que se pueden abrir nuevas alternativas de solución.

En todo ello radica la esencia del coaching que, declarando la LIBERTAD (en mayúsculas) del ser humano, y fundamentándose en ella, potencia su RESPONSABILIDAD, como el inicio del camino que conduce a todos los lugares en los que cada persona quiera estar desde el compromiso consigo misma.

Se acabó ser una víctima. Disfruta de tu responsabilidad.

 

 

Qué haces con lo que te pasa

lunes, 26 de noviembre del 2007

 Caminamos por la vida pensando que las peores cosas no nos suceden a nosotros aunque sabemos que les ocurren a los demás.

Pero la vida es larga y curiosa, obedece a una leyes cuyo entendimiento se nos escapa y por eso no la podemos controlar. Y así un día concreto, un día cualquiera que nada tiene de especial, nos toca a nosotros. Sucede algo que nos rebasa, que no podemos entender y lo que es peor, que no podemos aceptar.

Con independencia de si ese suceso tiene o no que ver con nuestras acciones, su magnitud nos hace sentirnos impotentes porque hay determinadas cosas que, podamos entenderlas o no, simplemente no podemos  o no queremos aceptar.

Precisamente, y aunque es normal sentir esa impotencia e incapacidad ante un suceso de magnitud negativa en nuestras vidas, va a ser justamente eso lo que vamos a tener que cambiar. Aprenderemos que aunque no tenemos el control de lo que ya nos ha sucedido porque no lo podemos cambiar, sí que tenemos el control de decidir lo que haremos con ello en adelante, actuando desde nuestro presente hacia el futuro.

Tras el sufrimiento y dolor que lógicamente deberá aflorar, tendremos que intentar encontrar algún sentido a lo que nos ha sucedido, preguntándonos no sólo ¿por qué? sino sobre todo ¿para qué?. Es decir, más allá de buscar la razón de ese suceso (si es que creemos que la hay), el "para qué" nos conduce a buscar su sentido, es decir, a preguntarnos que lección tendremos que aprender de dicho suceso.

Mientras que la pregunta ¿por qué? nos conduce hacia el pasado y nos hace revivir el dolor, la pregunta ¿para qué? nos lleva desde el presente (en el que está nuestro dolor) hacia el futuro (que podemos construir).

Esta es la esencia del Coaching, el cual en sus procesos se nutre especialmente de la pregunta ¿para qué? porque es la que nos lleva del presente hacia del futuro, que es lo único que podemos cambiar.

El hecho de preguntarnos ¿para qué? lleva inmerso en sí mismo un sentido positivo, porque es evidente que para sobrellevar nuestro dolor y superarlo es muy conveniente encontrar un sentido a lo sucedido; un sentido que nos empuje hacia delante y nos ayude a aceptar lo sucedido.

Sólo desde la verdadera aceptación de lo que nos sucede podemos desbloquearnos y caminar hacia delante con una verdadera actitud positiva.

En conclusión: lo más importante no es lo que nos pasa sino que hacemos con lo que nos pasa.

Persigue Tus Sueños

jueves, 22 de noviembre del 2007

Persigue Tus Sueños

La pregunta es obligada. Desde que estás inmerso en tu vida adulta, ¿te has planteado alguna vez si tienes algún sueño por cumplir?

40744-38602.jpgUn sueño es algo que te está esperando, que tiene que ver contigo, con la parte más auténtica de ti mismo, que te ilusiona, que tan solo cerrar los ojos eres capaz de imaginarlo, incluso de visualizarlo.

Cuánto tiempo hace que renunciaste a ello. Probablemente desde que eras niño, porque creíste que la vida adulta consistía en cargar con un saco lleno de "responsabilidades" que has aprendido a llevar como pesadas cargas que te atenazan y te impiden avanzar. De hecho, tu forma de manejarlas te ha llevado a ser alguien que constantemente tiene que esforzarse en el día a día para llevar adelante tanto tu vida, como la de los tuyos.

Pero en qué lugar está escrito que la vida tenga que ser tan seria, tan pesada. ¿Por qué tienes que tirar de ella? ¿Es que acaso no puedes vivirla de ninguna otra forma? ¿Por qué no puedes fluir con ella?

Porque has olvidado tu espontaneidad, tu frescura, que sigue en tu interior esperándote, la cual ha quedado desplazada por tu constante y reiterado uso de la razón para todas las decisiones y momentos de tu vida.

No vamos a descalificar aquí a la razón, sin la cual evidentemente no podríamos vivir, pero debemos reconocer que ella no es suficiente para que nos manejemos adecuadamente en la vida. Además de la regla de la causa-efecto propia de la parte racional de nuestro Ser, la vida nos ofrece constantemente regalos que no sabemos apreciar si para ello no aceptamos las numerosas "casualidades" que se presentan en nuestro día a día, portadoras de información si mostramos la apertura suficiente para interpretarlas, desde nuestra inteligencia intuitiva.

Por tanto, si empiezas a vivir plenamente inmerso en el momento presente, olvidándote de tu obsesión por anclarte en el futuro, bastará con que prestes atención a lo que te va sucediendo, decidiendo en cada instante aquello que se te presenta, apoyándote para ello no sólo en la razón sino complementando a ésta con tu inteligencia intuitiva y tu emoción, para que vivas tu vida sin la resistencia y rigidez en la que estás inmerso.

Al fin y al cabo el futuro no existe hoy, tan solo es un cálculo de hipotéticas probabilidades que están esperando a que tus continuas decisiones tomadas en el presente vayan forjándolo.

Por tanto, si tienes un sueño por cumplir puedes estar seguro de que desear que se cumpla e iniciar convencido tu camino hacia él, te permitirá construirlo día a día desde el presente, lo que comportará que tú mismo tengas el futuro que quieras y decidas tener.

Porque la responsabilidad no consiste en una carga sino en responder frente a ti mismo, y eso tiene que ver con el sentido de tu vida; es decir, con tu más pura esencia de la que, sin duda, nacen tus sueños.

Jose Planas

jueves, 22 de noviembre del 2007
Enricpor Enric

Hoy tengo el enorme privilegio de escribir este post para dar la bienvendia a un gran amigo y un gran profesional del coaching y  del crecimiento personal y profesional  A partir de hoy, formará conmigo el equipo editor de Just Coaching.

Jose es una persona admirable por su increible congruencia con sus objetivos de vida y su quehacer diario.  Después de un lustro dedicado a lo que fue su profesión habitual "abogado", tomó, tras muchos años de preparación previa, la decisión de dedicarse a lo que es su más grande motiviación de vida:  ayudar a otros a crecer. 

He tenido el enorme privilegio de caminar juntos en nuestra profesión y de verle en acción haciendo coaching a profesionales y equipos directivos.  Es sin lugar a dudas, una fuente de gran experiencia y un gran impulsador, provocador del desarrollo de habilidades en muchos ejecutivos y empresarios.

Por eso, no he dudado en invitarle como coeditor, porque además es un gran escritor.  Pronto lo comprobaréis.

Bienvendio Jose al barco. 

Cuidado con los "si Señor"

martes, 06 de noviembre del 2007
Enricpor Enric

Cuidado con los "si Señor"

Un antiguo pero vigente consejo de gestión empresarial afirma que…

 “Para tener éxito en cualquier empresa uno no debe rodearse únicamente  de los colaboradores “si Señor”.

En otras palabras, lo que esto significa es que  nunca es sabio que nuestros colaboradores empresariales sean simplemente aquellos que apoyan absolutamente todo lo que hacemos. Lo más recomendable es que tengamos también a nuestro alrededor a alguna persona capaz de decirnos, con objetividad, lo que realmente garantice el éxito de nuestra gestión.  Personas cuyas perspectivas y opiniones no son influenciadas por el deseo de decirnos lo que queremos oír, sino en realidad lo que necesitamos escuchar.

En mi experiencia, lo más fácil es encontrarnos colaboradores que por la admiración que nos tienen, en el mejor de los casos, o por el miedo que se les provoca, en el peor y lamentablemente más común de los casos, que a nuestras opiniones, decisiones y acciones lo único que saben decir es “si señor, muy bien señor, genial señor” o cualquier expresión similar.   Esto, muy a pesar de que por detrás denigran, nos critican.

También es muy cierto, que muchas veces son los mismos directivos quienes eligen estas personas, por ser precisamente de la característica “si señor”.  Muchas veces por temor e inseguridad tanto de no hacer lo que más conviene y quedar mal ante los demás, como por buscar apoyo para su malas decisiones e incluso chivos expiatorios a quienes en el momento de fracaso, culpar.

Mi amigo lector.  Si es usted uno de esos colaboradores “si señor”, cambie pronto de actitud.  Este tipo de actitud le quita valor a su trabajo y tarde o temprano su credibilidad se perderá al mismo tiempo que su posición.  

Y si es usted un directivo, que solo tiene a su alrededor gente que solo piensa lo que usted piensa, por mucho éxito que tenga por ahora, antes de que sea demasiado tarde, busque por su bien, a algunos colaboradores cercanos capaces de ayudarle a tomar mejores decisiones y optimizar su gestión, aunque sea muchas veces por que no temen confrontar las ideas que no son las más adecuadas.  No solamente es  más inteligente, sino que es más sabio.

Sponsors

Comentarios

Detenerse para avanzar (joseplanas)
Gracias Rolman.Interesantísima aportación.Ni más que una piedra ni menos que un Dios o tal vez Dios ......(16 mar)
Detenerse para avanzar (Rolman)
¡Oeaohoo! detenerme un instante, es interesante.Veamos, a la primera pregunta de tan interesante ......(12 mar)
Besos y abrazos (sef)
hola que tal ese juego es un culo...(09 mar)
Detenerse para avanzar (joseplanas)
Gracias a ti Alegría.Las palabras, como tantas otras cosas, son fruto de la inspiración y tienen a ......(08 mar)
Pasos para la Visualización Creativa (David)
Está muy bien . Os recomiendo realizar afirmaciones.Utilizando afirmaciones de lo que se desea se ......(08 mar)

Login

Otros blogs de nexoBlogs: