El peso de la certeza
Quiero desearos a todos los lectores y simpatizantes de este bloq de JUSTCOACHING lo siguiente: Que el año 2008 os regale todo aquello que deseais desde el corazón.
Y como restan poco más de dos horas para que acabe el año 2007, os propongo que nos descarguemos del peso de nuestra certeza y cambiemos el control por la libertad.
Feliz año 2008 para todos
EL PESO DE LA CERTEZA
Que terrible peso el de la certeza. Sentirme en la obligación de tener la razón; para sustentarme, para mantenerme en pie.
¿Qué es la certeza? Quizá la seguridad de estar en lo cierto, de tener la razón. Es poseer la verdad.
Y la pregunta sería, ¿es que la verdad puede habitar en un solo lugar? ¿acaso la verdad puede tener dueño?
Tras la certeza y la verdad se esconde muchas veces el ansia de poder del ser humano para dominar a otros. Si tengo la verdad me sitúo por encima de los demás y tomo el control. No los respeto sino que, desde mi privilegiada posición de ostentar la verdad, simplemente los tolero.
Pero en muchas ocasiones esa ansia de poder no es la causa de tratar de poseer la verdad sino la consecuencia.
Cuantos de nosotros vivimos con el discurso interior de que no podemos equivocarnos porque tenemos que ser perfectos. Y que hay mejor que tener la certeza de haber encontrado la verdad para que sean los demás quiénes estén equivocados.
En cualquier caso, esta actitud nos hace invulnerables, nos aleja de los demás y nos retira de cualquier posibilidad de aprendizaje.
No vemos las riquezas de los demás porque estamos demasiado ocupados en proteger nuestra certeza. Pero la certeza descansa en el control mientras que el aprendizaje es hijo de la apertura y de la libertad.
Imagino a la verdad como un globo que llevo atado a mi mano con una cuerda. El viento lo empuja porque la verdad no tiene dueño y por tanto puede estar en todas partes, pero yo he decidido que voy a pasarme mi vida tirando de la cuerda para que nadie me quite la verdad.
Hemos olvidado que nuestra responsabilidad no es atar el globo y custodiarlo para que nadie nos lo quite. La responsabilidad es la habilidad para responder, y quizás tendremos que preguntarnos: ¿para qué no dejar volar ese globo? ¿para qué no soltar el control?
¿Te pareció interesante este mensaje?
